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Visita a Ecuador

line Visita a Ecuador

Primera vez que logro pisar este territorio ubicado en la mitad del mundo. Netamente por cuestiones laborales debí viajar sobre la segunda semana del mes de agosto, y realmente lo poco que conocí me agradó bastante. El recorrido inicia partiendo desde nuestra hermosa Bogotá sobre las 19:00, el vuelo toma alrededor de una hora y quince minutos, lo cual hace ver la cercanía que tenemos con Quito, su capital. Allí me esperan para ser trasladado inmediatamente a la ciudad de Ibarra, capital de la provincia de Imbabura, y que está localizada en el norte del país, el recorrido toma aproximadamente un poco más de dos horas en hacerse efectivo, contemplando un tráfico alto, en palabras de ellos: “porque es feriado y la gente sale”; pues el festivo lo cuadraron para que por supuesto las personas se tomaran viernes, sábado y domingo.

Jueves: La llegada

Debo confesar que gracias al GPS social Waze en mi Galaxy Tab nunca me sentí desorientado en el trayecto, más del 80% anduvimos sobre la ruta nacional 35 que conecta el norte de Quito con la salida a Cayambe, pasando por Otavalo y Atuntaqui, uniendo así las provincias de Pichincha con Imbabura para estar terminando mi recorrido en Ibarra; fue una pena hacer la ruta en la noche, pues el paisaje desde luego no se divisaría igual, sin embargo tomaría la revancha después para visitar estos lugares antes de mi regreso a Colombia. Lagunas y volcanes vigilan las carreteras ecuatorianas cuales centinelas haciendo su labor encomendada.

Laguna de Yahuarcocha, al fondo de la pista...

Laguna de Yahuarcocha, al fondo de la pista…

Llegamos a Ibarra sobre las 22:30, me instalo en mi sitio de quedada para esa noche, y soy recibido por el Jefe del evento a desarrollarse, mi sitio de trabajo durante esos días será el Autódromo Internacional de Yahuarcocha, localizado en el alrededor de una porción importante de la Laguna de Yahuarcocha, que fue inaugurado en 1970 en donde la idea y recorrido inicial fue casi darle la vuelta a la laguna, en un recorrido de aproximadamente 10Km, ha sido escenario importante a nivel latinoamericano donde se han desarrollado diversas competencias como la Fórmula Renault, posee un área de construcción de 192.000 metros cuadrados, bastante grande y que por espacio reuniría condiciones para albergar una pista de Fórmula 1, sin embargo hoteles y predios fueron construidos a su alrededor logrando así que sólo se utilice activamente el anexo pequeñó de 2.8Km, y conocido (hasta donde tengo entendido) por el nombre de Autódromo Jose Tobar Tobar; en esta última área se concentra la actividad automovilística, pues tiene tribunas, está debidamente cerrada, pasa la línea de sentencia, están los pits, y por supuesto cuartos y bodegas para guardar elementos. La torre de control aparece de color blanco (tal como se ve en la foto anexa, al fondo).

La pista por supuesto convive con la naturaleza del agua a su alrededor, Yahuarcocha traduce en su lengua natal: lago de sangre, significado que los primeros habitantes manifestaron al conocerse matanzas de personas y que sus cuerpos fueran arrojados al lago.

El día jueves finaliza, me voy a descansar pensando en las cosas para cuadrar y sacar adelante el día siguiente.

Viernes: Segundo día

El viernes amanece con optimismo y ganas, aunque temprano debí cambiarme de hotel debido a una sobreventa que hubo en el que estaba, y paso a otro que está mucho más cerca de la entrada al autódromo, una vez me instalo allí, vamos a la pista sobre las 11:00, la reconozco y conozco su vasta extensión de área que posee, debo confesar que es realmente una lástima que en muchas partes de las tribunas, crezca maleza, la pintura esté caída, entre otras cosas; hace falta un mantenimiento preventivo y adecuado, aunque el autódromo es bastante apto y sigue activo, su comportamiento dista mucho de ser el Autódromo de Tocancipá en nuestro país. Supongo, desde luego, que se requiere una inversión fuerte, y sólo en eventos importantes, ‘Yahuarcocha’ se engalana.

Entrada al Autódromo de Yahuarcocha

Entrada al Autódromo de Yahuarcocha

Paso todo el día en los pits, reconociendo el equipo de cronometraje, consta de un sistema con Silver box de Portatree, un modelo con buena experiencia y fiabilidad, cuyo árbol -sin embargo- debió ser restaurado en su totalidad, trabajo hecho junto a uno de mis grandes amigo, quien ha sido a la vez durante poco más de dos años y medio mi compañero de trabajo en el tema de los piques y cronometraje; con él logramos revivir este viejo “Portatree” para ponerlo a lanzar piques en estas tierras. Una vez hechas las conexiones noto algunas dificultades, que poco a poco serán sorteadas, debido a que solo el día anterior procedentes de Ipiales llegarían el par de tableros digitales y uno de los 420 metros de cable utilizados en un carril de la pista.

El día avanza, el sol de la tarde cae con el bonito paisaje de la laguna, el viento sopla bastante fuerte y por algunos momento incomoda, la noche llega y tengo cuadrado ya un 60% de lo será el evento del sábado, los tiempos están garantizados, sin embargo no me siento tranquilo, aún quedan por ajustar cosas y el tiempo no tiene pausas, por lo tanto ese día regreso al hotel cerca de la 1:30 de la madrugada del sábado con bastante cansancio y así algo de ansiedad y preocupación, debo confesarlo.

Sábado: “Race Day”!

El sol tocó la ventana de la habitación de mi hotel, sobre las 9:00 debí alistar todo, el evento comenzará sobre las 18:00, luego mi entrada al autódromo se hace sobre las 10:00 aproximadamente, los colaboradores que don Álvaro tenía allá comienzan a alistar lo que será la tarima y el montaje en general, y me colaboran con la distribución del equipo, mientras tanto yo sigo en la puesta al punto del mismo. El tiempo, pasa y el almuerzo llega, disfruto de un pollo asado con mis compañeros de trabajo, cortesía del Jefe.

Últimos ajustes al árbol principal del evento

Últimos ajustes al árbol principal del evento

El viento es tremendamente fuerte, que hasta llega a fastidiar un poco; al menos el paisaje ayuda a contrarrestar este impedimento para el montaje, tan es así que colocando las luces en el árbol, una de las cajas de dichas luces salió cual pique 1/4 de milla con el viento, la alcanzamos casi sobre la reja de la entrada del autódromo.

Últimos ajustes, últimos retoques de soldadura para unas conexiones de unos cables, tableros ajustados y trabajando continuamente con la impresora y estaremos listos para dar inicio al evento, algunas personas ya se comienzan a acomodar en las tribunas del autódromo.

Cabe resaltar que esta modalidad de autos y más que todo de diversión apenas está tomando un interés en este punto de la geografía latinoamericana, si bien Yahuarcocha, y como tal Ibarra concentra la mayoría de eventos a motor en Ecuador, no se tiene un público constante o característico, tal como lo es el que cada jueves asiste al Autódromo de Tocancipá en Colombia a disfrutar de los piques.

Imagen del partidor sobre la recta principal del autódromo

Imagen del partidor sobre la recta principal del autódromo

En Colombia cada jornada semanal de piques ve ingresar por la puerta principal de Tocancipá un promedio de más de 120 carros (sin contabilizar motocicletas y personas individuales que también ingresan), en esta ocasión en Ecuador tuvimos la inscripción de 35 autos, quienes participaron en las diferentes categorías creadas, los registros más importantes están por el orden de los 15 segundos, luego nos podemos dar así una idea del nivel expuesto en esta jornada.

Terminamos sobre las 22:30, con todo y algunas carreras doy un parte bastante positivo de la situación, recogemos el equipo y a descansar, mi objetivo de la visita se ha culminado en su totalidad.

Domingo: Despedida y anhelado regreso a Colombia.

Agradeciendo por supuesto a las personas con las que compartí durante mis estancia en Ecuador, partimos de Ibarra sobre las 10:30 rumbo a Quito, haciendo escala de compras en Atuntaqui y Otavalo, donde por supuesto artesanías varias, regalos para mi familia y amigos cubren casi un 100% de mi morral pequeño. Las dos con ciudades bastante cercanas y similares por supuesto, en Atuntaqui conseguí varios tejidos a buenos precios, y en Otavalo es famosa la plaza de las artesanías donde se pueden ver a varios turistas captando una foto y llevándose un recuerdo.

Finalmente llegamos a Quito a tomar mi vuelo rumbo a Bogotá, sobre las 16:20, AeroGal es la aerolínea que trae de regreso a mi patria, mi querida Colombia, donde mi familia me espera por supuesto para recibirme con un abrazo y un “Bienvenido a Casa”!!.

Gracias a todas las personas con las cuales compartí allá, durante mi estancia en Ecuador fui siempre bien recibido, esperaré regresar en algún otro momento.

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  1. An inltelgient point of view, well expressed! Thanks!

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